
Antes de aplicar cualquier tipo de impermeabilizante sobre una losa (principalmente si hablamos de losa vieja), es fundamental realizar una correcta preparación de la superficie. Esta etapa es crucial para asegurar la efectividad de la impermeabilización, evitar filtraciones futuras y alargar la vida útil de nuestra construcción.
REVISIÓN GENERAL DE LA LOSA
El primer paso es una inspección visual detallada para identificar todos los daños existentes: grietas estructurales, fisuras superficiales, desprendimientos, acumulación de humedad o zonas con charcos constantes.
LIMPIEZA DE LA SUPERFICIE
Una losa sucia o con polvo reduce la adherencia del impermeabilizante, por ello, se debe limpiar a fondo con escobas duras (de preferencia) o agua a presión, retirando restos de impermeabilizantes anteriores, hongos, grasas, polvo y basura; incluso, si hay moho o manchas negras, es recomendable aplicar un limpiador con acción fungicida o cloro diluido en agua.
REPARACIÓN DE GRIETAS Y FISURAS
Se aplica un sellador de poliuretano en todas las grietas y fisuras existentes y se aplasta con una espátula, dependiendo de la flexibilidad que se requiera. Para fisuras menores a 1 mm, es suficiente con un resanador para superficies cementicias. En puntos críticos como bajadas pluviales, uniones con pretiles o juntas constructivas, se recomienda reforzar con una membrana de refuerzo (malla de poliéster o fibra de vidrio) que será sumergida con el sellador.
MEMBRANA DE REFUERZO (MALLA DE REFUERZO)
Tenemos distintos tipos de mallas de refuerzo, sin embargo, es recomendable utilizar una membrana de refuerzo de poliéster tejido en forma cuadricular para reforzar los puntos críticos de nuestra losa como lo son: fisuras, chaflanes, esquinas, domos, cumbreras, bajadas pluviales, tragaluces, bases juntas, etc.; retirando partes sueltas o flojas, salientes filosas o puntiagudas, polvos, óxidos, aceites, grasas y cualquier sustancia que impida la adherencia del sistema impermeable o recubrimiento.
COLOCACIÓN DE MEMBRANA DE REFUERZO
La colocación de la membrana es muy sencilla, pues se debe colocar sobre el perímetro que queremos atender, en tiras de al menos 15 cm de ancho. Colocamos la primera capa de impermeabilizante ACRITERM o ACUAFLEX sobre los puntos críticos de nuestra losa y en consiguiente colocamos la membrana de refuerzo estando la primera capa de impermeabilizante aún fresca, tras ello, esparcimos un poco más de impermeabilizante sobre la membrana de refuerzo con nuestra brocha, cepillo o rodillo, de modo que se adhiera lo mejor posible a la superficie.
¡Después de colocar nuestra membrana de refuerzo con la aplicación de impermeabilizante, estamos listos para aplicar por completo la primera capa, dejar secar y posteriormente aplicar la segunda capa para terminar nuestra impermeabilización!